jueves, 10 de abril de 2014

FUE

El nudo que sentía en la garganta aquel lunes por la madrugada no me lo desataba nadie. Habíamos discutido, entre puteadas y gritos, nos dijimos todo. Él intentaba darle una explicación seria a las cosas, intentando tapar el error, pero lo cierto es que sólo me causaba risa. No se daba cuenta, pero era demasiado ilógico.
Y yo, acá estoy. Insisto en no darle una tercera oportunidad. Aunque mas que tercera, era como la vigésima. Ese maldito momento que te das cuenta que todo es mentira, es el mejor para darle un giro a las cosas y poner un freno, decir adiós, crecer. No obstante lo cual, abrir todas las ventanas y dejar fluir, que sea lo que tenga que ser.

A veces vuelvo para decirte muchas cosas. Como que todo fue lindo y tranquilo, hasta que con tus tropiezos perdí la calma. Y me fui, porque te conozco y sé que tu postura va a ser siempre la misma.

Hoy repienso y en mi mente me veo en tus ojos, fuimos irresponsables con nuestros propios sentimientos, yo también te mentí, así que perdoname
Después nos dimos cuenta, bajamos la cabeza y por suerte, ya no es tan perfecto que asusta, porque lo único perfecto fue cómo nos hicimos creer una historia inventada. Como vencedores vencidos, ya no hay que arruinarse más, nada va a ser como eran las cosas antes, ni tampoco tenemos escusas para volver. Y pienso, para que sigamos siendo como somos, cada uno por su lado, hay que liberarse y seguir por los caminos del viento...

Por fin, puedo decir que todo fue

Penélope.