jueves, 23 de mayo de 2013

Todo sigue igual, pero para mí ya nada será igual. Todo ha cambiado.

Y sin embargo afuera de mí, afuera de vos, de lo que no fue, de la ilusión que encerraba mi corazón en tu cabeza y tu corazón y de la confusión que eso generaba en mi.. Sin embargo, externo a eso, todo parece seguir igual.. la gente en sus casas preparando la cena, viendo el partido, estudiando, previando.. todo igual.

Penélope -MEC- 
Hoy quiero compartir con ustedes este poema de Sor Juana Inés de la Cruz, a quien considero una gran mujer, por todas las cosas que en su vida tuvo que soportar y de las que logró salir adelante. Cuando en el colegio me tocó estudiar su vida, me interesó muchísimo. Entre otros poemas, este fue el que más me gustó.

Redondillas
Hombres necios que acusáis
a la mujer, sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis;

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Parecer quiere el denuedo
de vuestro parecer loco,
al niño que pone el coco
y luego le tiene miedo.

Queréis, con presunción necia,
hallar a la que buscáis
para prentendida, Thais,
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que, falto de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión, ninguna gana,
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata,
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que, con desigual nivel,
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues como ha de estar templada
la que vuestro amor pretende?,
¿si la que es ingrata ofende,
y la que es fácil enfada?

Mas, entre el enfado y la pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos en hora buena.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es de más culpar,
aunque cualquiera mal haga;
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

¿Pues, para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar,
y después, con más razón,
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.
Que hermoso! Encontré el libro que quería en Internet! Ya se, es mucho más hermoso tener el libro entre las manos y nada se compara con leerlo así, del papel, dejando en algún fragmento que nos haya gustado un pétalo de rosa, o una anotación que nos haga sentir identificados. Pero bueno, creo que es momento de empezar a adaptarnos en este, el mundo que vivimos ahora, en esta actualidad, así que a leer nomas, de la compu! Ojalá lo disfruten, Isabel Allende es una gran escritora y como conozco una sola obra de ella, ahora me propongo leer esta para conocerla más.




http://www.facebook.com/l.php?u=http%3A%2F%2Fsanjosesegovia.es%2Fcambios%25202011_12%2Ftertulia%2Fimages%2FIsabel%2520Allende%2Fcuadernodemaya.pdf&h=TAQEFKOCJ



viernes, 17 de mayo de 2013

Sin huir, pero lejos.

-Vayamos a un lugar... lejos, lejos? Sin sentido, sin creencias e ideologías que limiten todo, sin reglas... Llévame lejos.. Un sitio de colores fluorescentes, re flashero, super divertido y donde ala gente le sienta bien que le hagan cosquillas. No te preocupes por mi, pero siento las primeras gotas cayendo en mi patio... Me acuerdo de vos, sí, inevitable recuerdo. No llores, no lloraré. Sigue lloviendo... Me quedaré a esperarte hasta que creas que es el tiempo necesario.. Si por alguna razón lees esto y no está en mi blog. Lo vas a entender.. 



Penélope -MEC-

sí, a vos SC. 

martes, 7 de mayo de 2013

Hombres!

Así que creo que lo mejor va a ser no pensar mas en esto y que las cosas se sucedan solas.. Obviamente no me voy a sentar a esperar que caigan hombres del cielo, vale un poco de actitud, aunque eso sería fabuloso.


palabras de propia autoría:


Penélope -MEC-

sábado, 4 de mayo de 2013

Un don especial


Ella no lo sabía, se había pasado diecisiete años de su vida buscando en su interior cuál era su don. Veía en cada uno de sus amigos un don que los hacia especial y los destacaba en algo, y   a pesar de que ella se sentía especial y se amaba con las cosas que hacía, no sabía aún cuál era su don. 
Ella era una bella joven que disfrutaba de la escritura, entre otras cosas como dibujar, pintar, cantar y bailar, lo que más le gustaba era escribir. Sentía que al poner sus manos en contacto con un papel y una lapicera, lo que surgía era impresionante, maravilloso, así le ocurría cuando iba por la calle y de repente una luz se prendía en su cabeza, una idea nueva y totalmente distinta  alas demás se le ocurría entonces ella, inmediatamente sacaba del bolsillo su celular y escribía en el anotador esa idea. 
Amaba la escritura, sin darse cuenta que toda su vida, toda esa búsqueda que le llevaría años, meses y horas trascendentales, se basaría  en eso mismo, en ese don que estaba tan a la vista, que cualquiera podría haberse dado cuenta menos ella, la escritura.
La joven también tenía  algo que en la escritura la hacía única entre otros escritores, dentro de lo real, fuera de lo fantástico... Cuando ella soñaba algo, después de algunos días, o un par de semanas, eso que ella había soñado de manera inconsciente, ocurría, se hacía realidad. 
Las primeras veces que le pasaba tuvo miedo, pero por otro lado comenzó a gustarle, eso que en ella era diferente a otras personas, una forma de 'ver' el futuro, una manera de 'captar' lo que podría o no suceder, de mantenerse 'atenta'. 
Éstas eran cosas que no le ocurrían siempre, ni tampoco muy seguidas. Una vez, soñó con su tío abuelo quien había fallecido seis años atrás, y al despertar y comentarle el sueño a sus padres éstos se emocionaron porque justo en ese día se cumplían los seis años de su muerte. Ella lo soñó un 6 de Marzo, seis años después de la muerte del tío. 
Todas estas cosas a las que ella llamaba ''extrañas'', las escribía. 
Pero hubo un día, que le sucedió algo horrible, pero a la vez, sensacional, que la llevó por un muy buen camino, en la riqueza material del mundo en el que vivía y a un extrasensorial e inexplicable sentimiento de amor que tomó ella por la escritura, descubriendo así su verdad, descubriendo así su objetivo de vida, su fin, su 'para qué'. 

Hacía un mes, a la joven le habían obsequiado un teléfono celular de última tecnología.En él ella guardaba de todo: 
Aunque sabía muy bien que en la mente es el mejor lugar donde los momentos quedan bien guardados, tenía fotos con sus amigos, familiares y demás imágenes de dibujos que hacía. 
Videos de ella misma haciendo monólogos, ya que también en su pasado había estudiado teatro, videos cantando y grabaciones de canciones que ella componía. 
Y lo que consideraba más importante, aquellas ideas que guardaba en su 'anotador'.

Una tarde, soñando con los ojos abiertos, creó en su mente una situación que luego la transfirió a un papel. 
Era una pequeña historia, donde un joven le arrebataba el celular mientras ella, que en la ficción era la protagonista pero no con su nombre real, caminaba hacia su casa luego de una mañana facultativa. Como ella sentía ese 'amor material' que ya le había tomado al aparato y además por el hecho de ser nuevo, comenzaba a correr al ladrón y perseguirlo hasta el momento en que lo alcanza y lo golpea contra el piso, reclamándole a los gritos el celular, al tiempo que éste se negaba y ella de la desesperación, se quitaba los lentes de la cara, y con la patita de uno de ellos, se lo clavaba en el ojo izquierdo. Una imagen sangrienta, desesperada y oscura, pero obviando lo que se veía, ella se sentía ganadora, había sentido la adrenalina de su cuerpo correr por sus venas y la fuerza que no había comprendido de dónde sacó al golpear en la cara al ladrón, que luego de sufrir los golpes, le devolvió el celular. 

Fuera de la ficción, ella sabía que no viviría algo así, por eso en la ficción podía crear un personaje como ella donde sí lo hiciera. Pero eso es lo que ella creía. 

Lo que la joven no sabia, era que su don, ese don por el que tantos años se había preocupado buscando, estaba ahí: en la fe y la escritura.
Todo lo que ella quería ser, ese personaje que para ella era sólo su 'otro yo', y que no podía ser mostrado en la realidad, existía de verdad, y existía en la escritura. Sólo que nunca se le había ocurrido escribirlo. Sólo esa vez del ladrón. Ella había puesto su fe en esa escritura, porque quería sentirse ganadora, triunfante, quería experimentar una situación así. 

Lo ocurrido fue que, dos meses EXACTOS de haber escrito esa historia, una tarde que salía de la facultad y se iba hacia su trabajo, en el colectivo donde se transportaba, le roban el teléfono celular. Al momento de bajarse, busca dentro de su mochila y no lo encuentra, en sus bolsillos tampoco, y al voltear a su derecha ve al tipo que venía detrás suyo en el mismo colectivo que corre para otra dirección. Sin recordar la historia que había escrito, comienza a correr en la misma dirección que él pero no logra alcanzarlo, estaba segura de que había sido él. 
Finalmente pudo hacer los trámites para que el celular sea bloqueado pero no pudo recuperar sus cosas, perdió todo. 
es día y el siguiente se sintió muy triste, enojada y sobre todo, impotente. Quería tener al ladrón ahí frente a sus ojos y golpearlo hasta que... y entonces recordó. 
Recordó la historia que había escrito y se echó a llorar. Recordó la desesperación al correr al tipo queriendo obtener su celular de vuelta y lo comparó con la imagen que ella había imaginado en su mente al escribir esa historia dos meses atrás y pudo ver que eran la misma imagen, la misma sensación, lo mismo.
lloró y lloró, hasta que se le ocurrió una cosa para sacar de su mente ambas situaciones. Quemar la historia, el papel. Ella sabría de que se trataba, ella y solo ella podría recordar con detalles las diferencias y similitudes entre la historia real y la que había creado en su cabeza. 

Luego de un  tiempo, la joven entendió la situación y pudo ver claramente cual era el don que la hacía especial. Aunque supo que sería mejor mantenerlo en secreto. 
Y que, si bien ella no era creyente, aunque lo hubiese escrito de manera inconsciente, la palabra mágica para darle ese toque final, es una sola.



                                                                                                                                          Amén.