jueves, 17 de agosto de 2017

Media Luna



De los fantasmas dicen muchas cosas. Que asustamos, que somos pálidos, que podemos leer los pensamientos de la gente y atravesar paredes con facilidad. Y la verdad que no es taaaaan así. A mi personalmente me costó mucho aprender a atravesar paredes. Me choqué un par de veces. Y tampoco sé leer mentes. O quizás sea porque soy un principiante y me queda bastante por aprender. 

Hoy me costaba traspasar la chapa del colectivo, y claro que sin pensármelo dos veces, y creyendo sentirme de carne y hueso otra vez, subí con toda esa cantidad de gente y -por primera vez- sin pagar el boleto. Hice sólo unos pasos, y la vi. Estaba del lado de los asientos individuales. Apoyaba su cabeza en la ventana, y su reflejo en el vidrio se perdía con la media luna del cielo. La ventanilla de atrás estaba abierta, y sus bucles se volaban tímidos, en un movimiento de vaivén, una danza silenciosa… y peligrosa para mis ojos, porque enloquecían. ¿Qué pensaría en este momento? Pensé. No parece estar preocupada, ni pensativa. Pero ella siempre fue así. Como una cajita de sorpresas. No está escuchando música, por lo que se distingue del resto. Puedo oír su respiración serena entre los diferentes ritmos que despiden los auriculares de los demás pasajeros. Es el "chingui chingui". La observo, ella no me ve. Y en eso, sucede. Se dibuja en su rostro tímido la mitad de una sonrisa. Como la luna. Como la media luna. Entonces lentamente me acerco hasta ella, y la beso en la frente, paso mis dedos intangibles por uno de sus bucles e intento recordar lo que se sentía el tacto. Ella suspira. Cuando la observo de nuevo, un río de lágrimas comienza a caer por sus mejillas, y sin dejar de sonreír susurra en un volumen casi inaudible <<Te amo, Franco>>.

viernes, 24 de marzo de 2017

Brillantina para mí, basta.


Antes, ponía el volumen de la música en máximo para que el dolor no duela tanto. Para que mi corazón escuche algo más lindo que el quejido de su coraza cuando la verdad lo apuñale por la espalda.
Antes, me alejaba de cualquier ser que tuviera cerca, y me quedaba horas navegando en Internet sin saber qué mierda estaba mirando ni qué hora era. 
Antes, me preguntaba una y otra vez si sería ésta la última vez que estaremos así. 
Antes, me preguntaba cada momento si pensarías en mí como yo lo estaba haciendo. 

Si nuestra relación va a depender del orgullo mejor paro acá. Porque como todos, tenemos peleas. En todas las relaciones, en todo el país, en todo el mundo. Pero también, todas las relaciones se construyen de a dos. Y no estoy dispuesta a seguir sola. 

Antes, me preguntaba si leías la conversación nuestra varias veces como yo lo hacía. Y me preguntaba si te generaba algo ver mis historias de Instagram. ¿Sabes las veces que estuve  a punto de tirar indirectas en las fotos esas? Y después me detenía pensando... ¿Para qué? Si ni siquiera me vas a escribir para preguntarme nada. 

Brillantina para mí, basta.

Sí, bien a lo Calu Rivero. Todo lo lindo que alguna vez fue, chau. Por ahora, se acabó. Las relaciones se construyen de a dos. Si las peleas desarman las relaciones, entre las dos personas se construye de vuelta. Pero entre las dos, no solamente una. 

Después que llamé a tu casa y tu viejo me dijo que no estabas, pensé que podría ser una señal para no insistir, pero no, te llamé. Te llamé porque como las veces anteriores, me cansé de esperarte. Me cansé de ponerme mal por pensarte y que no estés, o de querer contarte de algo que me pasó y que no te tenga ahí. 
Te llamé al celular  y cuando atendiste, corté. No estaba preparada. Respiré hondo, le pedí a la Luna que me ampare... y ahí estaba, esperando ser atendida y que..

-Hola?
-...
-Hola?
-.... Hola.. 
-Marti?
-Si, eu.. soy yo.
-Ah.

Un "Ah." corto  seco que me hizo dudar de porqué estaba llamándole y todo lo que no había pensado decirte. No había pensado en nada. Y no tenía nada ahora. 

-¿Qué pasa?
- Nada.. llamaba para saber.. ¿Estás bien? 
- ¿? Sí, por??
- Pasa que no se nada de vos hace como una semana. 

Una semana y un día, para ser exacta. 

- Ah mirá, yo tampoco sé nada de vos. 
- ¿Y por qué no me escribiste?
- ¿Y por qué no me escribiste vos, boluda?
- Yo sí te escribí, después vos colgaste, qué paso?
- A ver, boluda, ¿Para qué me llamás? ¿Ves? Yo sabía que iba a pasar esto!

Y acá empieza. Ahí, con esa última expresión... Empezaste a embarrar todo. Y a destruir poco a poco lo que construimos con amor, vergüenza, confianza y desconfianza, tiempos y destiempos, rencores y perdones... 

- ¿Qué cosa sabías?
- ¡Que me ibas a llamar o escribirme para preguntarme "porqué no te escribí más, o porqué no te llamé"!

Seguías insistiendo en que sabías, sabías que esto iba  a ocurrir. Y yo... en silencio, seguía pensando en cómo llegamos acá otra vez. Hasta que se me ocurrió una respuesta. 

- Y si sabías, ¿No pudiste evitarlo? Estás diciendo eso porque me conocés, y sabés quien soy y cómo me pongo. ¿No podías escribirme vos a caso? 
- Ah buenooooo. ¿Por qué yo, a ver? Yo te escribí la semana pasada.

Y ahí como que te quedaste sin palabras casi. Porque sí, me escribiste la semana pasada, cuando estaba todo bien, cuando estábamos bien. Hasta que la última en la conversación fui yo, porque tenía que ponerme a trabajar, en algo que vos sabes que yo AMO y no fuiste capaz de preguntarme cómo me había ido con eso. 

<<No es orgullo ni enojo, simplemente tomo esta distancia porque a veces dueles demasiado.>> 

No me acuerdo que te respondí, creo que algo como "Bueno pero siempre soy yo la que vuelve, que por qué vos dejás pasar tanto los días?" y me respondiste que "simevasahablarconesetonoyesehumorMartinanotengoganasdehablarahorachau". Y cortaste la llamada. 

Cuando cortaste inmediatamente me largué a llorar como una idiota.
Como si tuviera 3 años y me quitaran la muñeca. 
O como si tuviera 21 y mi mejor amiga no me diera ni 5 de pelota. 

Por suerte pude contar con Jo para ese momento. La verdad es que no me sentía bien si me quedaba sola llorando y tragandome los mocos. No iba a entender nada. 
Jo me llamó y me dijo,

"Ouch. No puedo entender la actitud de ella, me sorprende que haya reaccionado así. Yo también la conozco un poco. No sé qué problema tiene pero vos CORTALA. Ya hiciste todo lo que podías hacer. Ahora dejala a ella a un costado. Y esperá,  porque en algún momento ella te va a necesitar y te va a buscar. Y no vas a estar sola, tenés a tu familia, a tu novio, a mí, a F, y a muchas amigas que vas a hacer en la vida. Te quiero, cuidate." 



viernes, 23 de diciembre de 2016

Orgasmo de frontera

Recordé este texto y pensé, no puede faltar en mi blog. 

Por no sentirme tan acomplejada ante los conocimientos científicos de Ezequiel, le he enumerado los distintos verbos que existen en español para nombrar un orgasmo. En Cuba, por ejemplo, le dicen venirse. Ese infinitivo me gusta porque sugiere un acercamiento a alguien. Es un verbo para dos. Y bastante unisex. En España le dicen correrse. Que supone más bien lo contrario. Despegarse al final, alejarse del otro. Es un infinitivo para machos. En Argentina le dicen acabar. Suena como una orden. Parece una maniobra militar. Tengo una amiga peruana que lo llama llegar. Dicho así, se vuelve casi una utopía (y muchas veces lo es). Como si estuvieras lejos o te hiciera falta más tiempo. Su marido dice darla. Interesante. Suena a ofrenda. O, siendo pesimista, a un favor que te hacen: ahí tienes. Siendo así, tampoco me extraña que mi amiga no llegue. En Guatemala se usa irse. Eso ya es un abandono declarado. Sólo les faltaría añadir: después de pagar. En otros países dicen terminar. Frustrante. Suena a que se abre la puerta, te interrumpen y te quedas a medias. En cambio aquí, quizá porque somos de frontera, le decimos cruzar.


miércoles, 3 de agosto de 2016

El cantero

Siento en el lado izquierdo de mi rostro los restos ya secos de una lágrima que se formó hace un rato.
Estaba sentada en la galería de mi patio, entre los arcos altos que rodean el cantero. Terminé de escribir la carta, la enrollé y escarbé lo más que pude hasta llegar casi al fondo. Miré mis uñas sucias, llenas de tierra, llenas de bronca, de dolor. Recordé esas veces que jugaba a esconder tesoros en la tierra, y años más tarde regresaba a encontrarlos. Quizás esta carta sea uno de esos tesoros... Aunque tal vez no diga cosas muy bonitas. De ellos, de todos... simplemente de lo que me rodea.
No quise quemarla porque estando enterrada en algún momento quizás yo pueda comprender algo de lo que me pasaba.
Una carta del presente para el futuro. De mi para mí. O para quien sea. Del pasado al futuro.

En ese momento sentía vacío. Vacío de todo, de nada. La lágrima se había secado, y ya empezaba a atardecer. Sentía que debía volver. Así que me dispuse a hacerlo. Aquellas letras ya estaban bajo tierra. Nadie imaginaría que podrían hallarlas ahí.
Mi secreto sólo lo conoce el cantero.

(Por ahora)

jueves, 25 de febrero de 2016

Volar.

Hay canciones que nos recuerdan a ciertas personas o lugares. Y hay otras que simplemente le dan rienda suelta al cerebro, al alma, al corazón, para crear, imaginar, sentir, proyectar... Para mí, este tema, es ÉXITO.

Me emociono de escucharlo y es tan bello.
(Hablo de las notas y del ritmo, la voz de Lana es incomparable y hermosa, es angelical, este éxito del que hablo cuando escucho esta canción va más allá del significado que las letras contengan)


Young and Beautiful-

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Erróneo concepto del Amor Platónico

¿Cuántas historias de amor imposible conocemos? ¿Cuántas veces nos enamoramos de chicos imposibles? 

Estaba discutiendo -bien- con mi chico, sobre este tema, y se me dio por ver qué decía el gran sabelotodo Google. La verdad, desconocía su verdadero significado.
Google dice que Amor platónico es una expresión que, en su uso común, pretende referirse a la visión filosófica que tuvo Platón acerca del amor. Sin embargo, los significados popularmente asociados a esta misma expresión (esto es, el amor platónico como amor no correspondido o imposible) es erróneo desde el punto de vista filosófico, en la medida en que no refleja la concepción platónica del amor o Eros expuesta en El banquete. Para Platón este sólo se alcanza a través de personas del mismo género, hombre a hombre y de mujer a mujer.

¿Y por qué entonces al día de hoy se lo asocia con un amor imposible o no correspondido? 

Quizás, porque va en contra de las leyes de la reproducción  biológica. Un hombre con un hombre no puede reproducir otro hombre o mujer. Lo mismo con dos mujeres. 

Sin embargo, cuando nos preguntamos en qué consiste esta orientación, nos damos con lo filosófico del proceso gradual que comienza con la apreciación de la apariencia de la Belleza en una persona (por ejemplo, la belleza puramente física), continúa con la belleza física en general, y luego avanza hacia la apreciación de la belleza espiritual (la del carácter, la del alma), la de la belleza de las leyes y las costumbres en la sociedad, la que se encuentra en las artes y las ciencias, etc.
Todos estos pasos deben finalmente superarse hasta alcanzar el punto culmen del proceso: el conocimiento apasionado, puro, y desinteresado, de la esencia de la Belleza misma, que se mantiene incorruptible y siempre igual a sí misma, el conocimiento de la idea de la Belleza en cuanto es lo único que es bello en sí mismo y por sí mismo, y en cuanto aquello que es causa de que todo lo bello sea bello. En esto consiste la "idealidad" del amor platónico: no en tener un amor inalcanzable, sino en amar las formas o ideas eternas, inteligibles, y perfectas. No hay en absoluto elementos sexuales, sencillamente porque el auténtico amor para Platón no es el que se dirige a una persona sino el que se orienta hacia la esencia trascendente de la Belleza en-sí.

martes, 22 de diciembre de 2015

Drama Pasional

19/05/2015
Ya nada parecía tener sentido. Todo se veía tan diferente a aquellas... primeras veces. Yo estaba enojada, sacada, apenada, confusa. Y en ese momento dudaba de todo el amor del mundo que nos habíamos prometido. Últimamente las cosas se han puesto jodidas y difíciles, y aún hasta ahora, desconozco el por qué. 

Estamos discutiendo  hace cuarenta minutos. Él me mira con los mismos ojos que hace un par de años se encontraron sin querer con los míos, en un mismo instante, en el mismo lugar. Como si alguien nos hubiera puesto ahí a propósito. A propósito sí, fue obra del destino enamorarnos. Y todo lo que siguió fue mágico. Siempre hallé serenidad y armonía en esos ojos... Pero ahora estaban enojados, furiosos, no me encuentro en ellos, no me reflejo, no siento ni un poco de armonía o serenidad, tampoco encuentro el amor en ellos, sino el miedo. Lo sé porque yo también tengo miedo. 

Él me grita, llora, yo lloro, le contesto, grito. Le digo lo que pienso, todo, todo lo que pienso en ese momento. Grito que no entiendo qué nos está pasando y llegué a estar tan confundida que no sé que quiero. Pero él no me escucha porque sigue gritando. Y los dos lo hacemos tan fuerte que ninguno escucha al otro. 
La ruta estaba oscura, apacible, la luna esclarecía entre un par de nubes. Todo allí podría dibujarse en un hermoso cuadro, a excepción de nosotros. La discusión subía  aumentaba cada vez más el volumen y yo creía que en cualquier momento la naturaleza nos iba a someter a la muerte, por castigo de haber roto su bello paisaje, su silencio perenne. 

En medio de la discusión mi mente volaba, y con un  esfuerzo inútil yo intentaba aclararme las ideas. Algo me recordó a esa tarde en Río Tercero, en Córdoba, cuando prometimos estar juntos hasta el final. "¿Cual final? El final del mundo, de todo, de los tiempos, de la vida. Porque nuestro amor puede atravesar todo tipo de fronteras y es invencible". Pensé que tal vez esto se trataba de nuestro final... pero, no era el final del mundo, ni de la vida,... era nuestro final. Y no, no podía ser, de ninguna manera. Me detuve en pensamientos reprochándome si así es como se acabaría todo. ¿Es esta la manera de terminar, a las 5 de la madrugada, al costado de la ruta? ¿Con un equipaje hecho en vano? ¿Y una amiga durmiendo en él? No iba a permitir que éste fuera el fin. 

Sofía. Yo no sé si dormía o simulaba hacerlo. Íbamos hasta Mendoza, el padre de Sofía festejaba los 50 y nos había invitado a los dos, pero en el medio de la ruta, algo le sucedió al auto y nos quedamos sin marcha en medio de la nada. 

<<Me encanta tu mirada que genera luz. Amo tu sonrisa que refleja energía. Por favor, jamás dejes de mirarme. Por favor, que me voy a morir. Yo te amo>>

Sin dudas esas fueron las palabras más bellas que había oído en toda mi existencia. Recordé eso y lloré, volvía a enamorarme aún en esa situación. 


Entonces me dispuse a atravesar esos dos metros y medio que nos confrontaban y abrazarte, explicarte cuánto te amo, lanzarme a tu cuello y besarte, pedirte perdón si te ofendí, decirte que te amo tanto como aquellas primeras veces. 

Hice un paso atrás para tomar envión, pero trastabillé y caí muy cerca de la ruta, muy cerca. Vos te callaste. No entendiste qué quise hacer. Y abriste los ojos como asustado, yo me reí por dentro, y te sonreí por fuera. Vos me mirabas ahí parado y yo me levanté, convencida en pegar un salto y gritar en medio de la noche lo mucho que te amaba, y que te amo. Te acercaste a ayudarme, pero como quise pararme muy rápido me mareé. Y al mismo tiempo, quería decírtelo, quería que lo supieras. Estaba convencida de lo que sentía. Sabía que después de esa confesión todo podría ser diferente, o volver a serlo, o dejar. 

Y fue ahí cuando pasó. Ninguno de los dos lo esperaba. Fue muy veloz. Y no pude decirte lo que sentía. No pude hacerte entender que mi amor por vos iba mas allá de las confusiones. Entendí que habíamos roto el silencio de la noche, y me quedé con el deseo de gritarle, a cambio, un grito de amor. No pude decirle a la noche cuánto te amaba. 


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PAREJA MUERE EN LA RUTA CAMINO A MENDOZA


Una pareja de poco más de 20 años murió hoy luego de discutir junto al Acceso Sur de la ciudad mendocina de Guaymallén. La joven, de 22 años fue atropellada por un vehículo. Y más tarde, el novio se lanzó bajo un camión que se acercaba a toda velocidad. 

Un joven discutía con su novia a metros de la calzada en el acceso sur a Guaymallén (Mendoza) cuando un auto embistió a la chica, la mató y huyó del lugar. Instantes después,  al verla en el piso y sin vida, el muchacho salió corriendo y se tiró debajo de un camión.

El increíble drama pasional se desencadenó en la provincia de Mendoza y trascendió que las víctimas tenían 22 y 25 años de edad. Al parecer, en un descuido, la joven intentó cruzar la ruta y fue embestida por un auto. Su novio llamó al servicio de emergencias que llegó hasta el lugar y comprobó que la chica había fallecido. Al tomar conocimiento de la noticia, el chico se lanzó debajo de un camión delante de los policías y murió.

"Hemos tomado el testimonial a una testigo que aparentemente sería una amiga de él. Ella sostiene que esta persona antes de arrojarse, dijo que él sabía que ella lo había hecho por él y que él iba a hacer lo mismo" precisó el fiscal.


sábado, 26 de septiembre de 2015

Y & M

Estoy enamorada, lo vi venir desde un principio y no era tan consciente de esto que hoy siento. Me preguntan "¿Qué es el amor?" o qué siento y.. no sé, estoy enamorada! Siento lo que vivo, vivo lo que siento! siento al amor en mí y a la vez siento cómo se expande en el universo magníficamente infinito. ¡Estoy enamorada! ¡Sí, es lo que siento! Se siente por dentro y se siente por fuera. Y tal vez mezcle mis palabras y conceptos, juegue con las ideas y los sentimientos... porque lo que se mueve dentro de mí cada vez que te pienso, la voltereta que da mi corazón cuando estás cerca, y el revoloteo feliz de mi alma cuando la tuya la toma por su esencia... no es algo claro y concreto de definir -para ojos e idea de otros- y ay! que alegre y feliz que me pongo de poder compartir este sentimiento incorpóreo, abstracto a los ojos de los demás y tan real para nosotros.

Yo fui el que te mandó ese...

- Buen día Tana, ¿Cómo estás?

-Bastante para la mierda, para qué te voy a mentir... Con un instinto asesino importante.

-¿Y a quién querés matar hoy?

-A todos los cobardes... a todos los cagones sin personalidad que se comportan como unos hijos de puta básicamente, me gustaría dedicarles la columna del día de hoy a todas esas personas que son capaces de convivir durante años con alguien que no aman y que no se animan a decirselo, que no pueden mirarse a los ojos, hablar francamente. Todas estas personas, los que llegan a hacer planes increíbles, adolescentes cuasi infantiles, por favor los que se sientan identificados con esto mantenganse alejados de la Tana Ferro.
Vos sabés que yo conocí un tipo que era tan tenso, tan tenso, tan pelotudo, que mirá lo que hizo... -les cuento esto porque es increíble, no se puede creer pero es un caso real- este tipo contrató a un hombre para que seduzca a su mujer y no pare, hasta que ella lo deje por él y no poner los huevos sobre la mesa. Es increíble pero existen hombres así. Bueno, eso es todo por hoy.

(fragmento de la película Un novio para mi mujer, lo escribí porque realmente no puedo creer que si alguien escribió una película con esta trama, es porque existen hombres así. Yo lo viví -ahora me cago de risa- y me sentí mejor después de ver la película porque pensé, que no fui la única estúpida en ese momento)

Las películas se hacen pensadas en la vida real... Sobretodo si son estupideces.

miércoles, 3 de junio de 2015

Al medio.

Iba y volvía con su ex. Y yo estaba ahí. Justo en el medio. Como un "garche" fijo. Sin embargo eso no parecía ocurrir en nuestras largas horas de erotismo sumo.
Esa sensación desorbitada se desvanecía... Cuando recostados en su cama, lejos de nuestras ropas, perfumados de pasión y placer y con mi cabeza recostada en su pecho, el me acariciaba suavemente y en ese roce de piel con piel, fundía en mi oído aquellas palabras que de tan despacio que sonaban al salir de su boca retumbaban en mi cabeza por horas, días y eternas semanas.

-Te quiero-.
¿Te quiero para mí o te quiero porque sí? Con el tiempo pude entender de qué manera me quería.

Y en los momentos en que nada en mi cabeza quedaba, cuando estar lejos de él me permitía pensar en todo -sin esperanzas- ese todo, me hacia sentirme nada.

lunes, 30 de marzo de 2015

En círculos.

Oh... Qué lástima. Mañana hay paro nacional y no hay ni colectivos, ni taxis, ni helicópteros, ni aviones, ni espacio tranquilo en las calles vacías de autos que nos permita encontrarnos. Aunque sea sólo una hora. Ni tampoco habrá gente contenta. Todos van a estar enojados, de hecho lo están. La mamá porque las hijas no tienen clase y van a estar todo el día al pedo en su casa viciando con los celulares, el papá porque no hay colectivos funcionando que lo lleven hasta su negocio ni tampoco espacio entre las calles, todo va a estar congestionado, embotellado, super transitado. Todos van a  querer llegar a horario en cuanto puedan. A sus trabajos, al colegio y facultad los que tienen clases, al gimnasio, a la manifestación. ¿Se va a hacer?. No importa. No me importa la manifestación. No me importan los docentes, los laburantes del centro, los choferes, los tacheros, los autos pegados unos a otros en las calles de Córdoba. 
Lo único que me importa sos vos. Vos y tu sonrisa tan especial que se desprende de tu cara cuando me mirás prestando atención a cada cosa que digo. Por más boludés que sea. 
Me importás vos y tu manía de ronronearme después de un beso divertido. (¿Cómo es un beso divertido? Es único, sólo existe entre los dos). Vos y cada vez que me echás una reojeada (de costado) mientras estoy escribiendo o hablando con alguien y creés que no me doy cuenta. Vos y los whatsapp que me llegan cada mañana provocandome una sonrisa gigante; sonrisa que duele tanto por ser tan grande que acabo mordiéndome el labio inferior mientras te pienso.
Sólo me importás vos.
Mañana no te voy a ver pero puedo escribirte. Tenés mi número fijo y después de los nervios de la primer llamada, adoro que hablemos por ese tubito mágico. Aún más mágico que los nuevos. Porque es viejito y lindo. Y las voces se escuchan tal cual son. Tenemos el teléfono, los audios de whatsapp y las fotos que nos mandamos de todo lo que hacemos.
Nos compartimos mientras no nos vemos.
Nos escribimos mientras la mamá inventa juegos de mesa para que sus hijas dejen el celular.
Nos mandamos audios mientras el papá sale más temprano de casa para ir caminando a abrir su negocio.
Nos pensamos y sonreímos mientras algunos estudiantes llegan a clases y el docente cambia la modalidad de su actividad para integrar a los pocos alumnos que asistieron.
Nos pasamos fotos mientras los autos se descongestionan en las calles del centro de Córdoba.

Mientras algunas banderas empiezan a juntarse y un grupo de personas espera para manifestar.
Mientras se pasan las horas y ya se hace pasado mañana para verte otra vez.



Qué loco sentimiento que me estás haciendo sentir.
Qué locas y hermosas ganas me dan de vivir.
Qué lindo estar a tu lado y ser feliz.
Qué lindo sonreír mucho y escribir cosas así.

lunes, 23 de marzo de 2015

Siempre estará - versión publicada en Revista universitaria de la ECI "El ancla"


Corría el año 1976, como todos los años, la Escuela de Ciencias de la Información recibía nuevos alumnos. No era una época fácil para la Argentina y Córdoba no era la excepción. Sin embargo, la vida seguía pasando. Dos estudiantes de la escuelita se habían conocido ese mismo año, Fátima y Nicolás. Ella, de 18 años de edad, era hija de un militar; una joven preciosa, cariñosa y con una atrayente sonrisa. Con la misma edad, el venia de una familia humilde, un pelilargo con ideas locas y revolucionarias que amaba tocar la guitarra. El 24 de marzo del mismo año se anuncio que la Junta de Comandantes asumía el gobierno del país. La sociedad se volvió un caos, se impulsó la persecución, el secuestro y asesinato de manera secreta de personas con alguna ideología política, religiosa o revolucionaria que no coincidiera con las ideas de los militares en el gobierno, se intervinieron y cerraron facultades, así también la ECI. A pesar de que ya no tenían un lugar donde verse, Fátima y Nicolás siguieron encontrándose ya que habían descubierto que a través de la mirada, la voz y la música, se hacían visibles las melodías del amor. Luego de tres semanas de encuentros furtivos, el padre de ella los descubrió y les prohibió verse, pero esto no evitó que los enamorados cumplieran estas injustas órdenes. Una tarde Nicolás fue a buscarla, pero al llegar, se vio sorprendido por el padre de su amada, quien le advirtió alejarse de su hija, aconsejándole huir del país. Él podría haberlo desaparecido como a tantos otros, pero no, porque de alguna manera entendía ese amor juvenil. Así fue que, con temor y desgano, Nicolás se exilió a Uruguay, dejando a su amada una carta y un esperanzado ‘hasta pronto’.Poco tiempo después,  la madre de la joven descubrió las cartas que se enviaban a pesar de todo y preocupada ya por su hija, decidió ocultarlas. Treinta y seis años más tarde, Fátima ya se había convertido en una señora de 54 años, había estado casada unos años con un hombre que falleció tras dejarle dos hijas hermosas. Como siempre, recordando a Nicolás, ella sentía que el amor había sido sólo un fracaso en su vida.Una tarde de primavera, mientras escuchaba la radio, sucedió algo que le devolvió ese pedacito de pasado que ella sintió perder: el locutor presentaba a Nicolás García, un músico de 54 años que contaba cómo, en la época de la dictadura escapó al Uruguay por el golpe de estado instaurado en el país, dejando acá sus seres queridos y a una joven de la que estaba locamente enamorado. Con solo escuchar esas últimas palabras, Fátima, acurrucada en el piso cerca del parlante, lloraba recordando a su amor. Salió rápidamente hacia la casa de su madre que, conmovida le entregó aquellas cartas. Fátima sostenía ese tesoro con los ojos llenos de lágrimas y el corazón latiéndole a mil. Esa noche, Nicolás se presentaba en un club, al que Fátima decidió ir. Al llegar se ubicó en una de las mesas más cercanas al escenario, desde donde pudo reconocerlo. Ese pelilargo que alguna vez fue, se subió al escenario a cantar y ella comprobó en su mirada que su esencia era exactamente la misma. Guardaba la misma sonrisa, de aquel jovencito de 18 años, esa sonrisa de complicidad que se iluminó aun mas en su rostro al observar la señora sentada en una de las mesas más cercanas. Esa mirada, esa sonrisa... Se parecía a... ¿Fátima? 

Fin




miércoles, 18 de marzo de 2015

Losing My Religion versión desechada

Tenía 17 años cuando decidimos ir por caminos diferentes. 
Él estaba empezando a perder su religión. Yo la mía, pero igual lo amaba. Él también me amaba, sin embargo, ir perdiendo su religión lo hacía sentir débil. Débil y culpable. 

Pensaba que su amor podía ser más fuerte que cualquier cosa, pero me equivoqué.

¿Qué es la libertad para vos, Marti? Me preguntó una tarde, sentado frente a mi en uno de los escalones que subían a mi terraza. 

Libertad... Maldita libertad que tanto miedo me has provocado.
Libertad... Maldita responsabilidad has depositado en mis manos.
Libertad... Maldita seas, por quitarme al amor.

Amor que era esclavo de su religión, esclavo de su decisión y elección al amor.

Maldito seas, que preferiste elegirla a ella y no a mí.
Yo, en cambio, la habría dejado perder por tí.



https://www.youtube.com/watch?v=xwtdhWltSIg


En situaciones como estas me he sentido siempre una ilusa. 

Mirar y sonreír.

Algunas veces me descubro sonriéndome a mi misma, caminando  por las calles de Buenos Aires con una cámara profesional colgando del cuello y una pequeña mochila de cuero en la que llevo todas esas cosas que me pertenecen.
Me encanta sacar fotos y qué feliz me hace. Editarlas es lo más lindo. De vez en cuando prefiero dejarlas así como están, sin embargo, en otras ocasiones me parece divertido crear visiones diferentes del objeto real.

Buenos Aires es una ciudad muy transitada. Es la capital del país donde nací, la que me acompañó en mis estudios hasta el momento de partir a Madrid.
Argentina es un lindo lugar y, sí, es verdad eso de que las mujeres más hermosas son las argentinas y también es verdad que la gente es mucho más carismática.
Sonrío cada vez que camino por La Boca. Vine aquí cuando tenía trece años. A los nueve también, pero aquellos recuerdos ya se han borrado de mi mente. ¡Aquellos conventillos tienen tantas historias para contar y yo, yo que amo las historias!
Ahora estoy parando en la casa de unos estudiantes. Me recuerda a mi época universitaria. Está siendo una linda experiencia. Cuando empecé la facultad, en Córdoba, cerca del año 2013 mi mayor sueño y deseo era independizarme y alquilar un departamento. Sola o con compañeras. Al menos esa era la idea que de pequeña me hacía respecto a terminar mis estudios secundarios y empezar la universidad.

Hoy llamé a mamá por la mañana. La escuché contenta y eso aumenta mis ganas de sonreírle a la vida el día de hoy. Papá también está muy bien, hablamos por Skype hace un rato, antes de venirme a pasear. Les costó separarse, no sé por qué. Yo en ese momento no entendía ciertas cuestiones de dinero. Hoy cada uno es feliz por su parte y se llevan mejor... si no se ven tan seguido; pero bueno, me conformo con disfrutar de ellos por separado. Conozco muy bien a ambos y sé como hacer que nuestro tiempo compartido sea agradable.

Inevitable. Se me hace inevitable detenerme cada dos por tres en cada negocio de ropa que veo. Era verdad eso que decían que la ropa aquí es mucho mas barata. En realidad, todo es más barato. Ya compré muchas polleras ¡Las amo! ¡Amo mis piernas! La verdad le agradezco a mi yo del pasado el haber empezado el gimnasio a los diecinueve, edad perfecta para ahora poder disfrutar de este cuerpo tan lindo.

He estado pensando en irme un par de semanas a Córdoba. Y tal vez, un mes. ¡Hace tanto que no me quedo a pasar los días por allá! Muchos recuerdos y nostalgias permanecen aún en mi Córdoba querida. Hace unos años fui a visitar la casa donde nací y me crié, donde también estudié y ayudé con los ingresos a mi hogar. Los nuevos dueños me invitaron a pasar, después me arrepentí, todo se veía tan distinto... preferí quedarme con la imagen de la casa en la que yo viví; igual les agradecí la actitud, eso no lo haría cualquiera.




domingo, 8 de marzo de 2015

Sensaciones

Era algo así como el amor. Yo no sé donde estaba, pero estaba en mi habitación. Es decir, no sé en qué momento de mi vida estaba pasando. Me sentía neutral. 
En mi casa había gente y se escuchaba el himno nacional argentino a todo volumen. Desde mi cama podía ver el reflejo de la luna en mi patio, todo se veía muy, muy blanco. Sonreí. Estiré el brazo derecho hacia mi escritorio buscando mi celular, cuando lo agarré para sacar una foto a tal belleza, el reflejo que veía desapareció. 
<<Otra vez>>, dije para mis adentros. Ya me había pasado una vez en un sueño, eso de ver desaparecer a la luna y correrla hasta encontrarla en la ventana de la escalera que va a la terraza. Como si fuera a vivir lo mismo, me levanté de la cama, me puse las zapatillas y salí al patio. No estaba más. Busqué las llaves y salí de mi casa. 

Corría por la cañada. Se veía hermosa, más que nunca. No había mucha gente en la calle pero yo corría en su contra como si buscara algo, estaba muy apurada, de repente descubrí que si me ponía de costado, podía descansar mis pies y seguir corriendo... era como si volara pero a toda velocidad. La gente no parecía importarle que yo pasara entre ellos. Casi me choco con un chico  de rulos que iba caminando junto a su bicicleta. Cruzamos nuestras miradas y eso no duró más que un micro segundo. Volví la vista hacia adelante, y lo encontré. En realidad no sabía que buscaba, pero sentía la sensación de estar buscando, y la de haber encontrado. 

El portón era gigante. Una pareja entró a mi lado y el chico le dijo a la chica "Uh de acá no se ve muy bien. Ahora sí. Mirá, ¿Te gusta? Lo hice esta mañana para vos". La chica se tapó la cara con las manos y se largó a llorar de emoción. A unos largos metros de distancia, en un pequeño montículo cubierto de césped, un corazón de flores de varios colores decoraba el parque, convirtiéndolo en un paraíso. Puse un pie adentro y me sentí tan viva como eterna. Entré sola, pero acompañada de sentimientos. 

Respiré profundamente el aire que nos envolvía a todos los que ponían un pie adentro del parque. Y me sentí feliz otra vez. 

Volar.                   Sentir.
Amar.                   Decir.
Sonreír.                Cantar.
Respirar.              Gritar.
Vivir.                   Mirar.

Se parece a mí

Juró no hablar de su pasado ahora que empieza una nueva etapa de su camino por la vida; sin embargo, hay un pensamiento que ha pasado por su cabeza un par de veces y esta mañana la vi escribiéndolo en un papel. 
En él, comparaba su sentimiento de ahora con el que brotaba de sí cuando tenía a penas dieciséis años y ¿empezaba? a vivir del amor: Recién se conocían, todo parecía ir muy rápido -para el resto, para la educación y las ideas de la sociedad implantadas en ella-, pero por cada día que pasaba, por cada semana desde que él la hizo sonreír por primera vez, su vida se iba llenando de luz y felicidad. Decidió dejarse llevar y lo que siguió luego fue hermoso. Ahora un recuerdo que lleva consigo. 

Dobló ese papelito escrito y lo tiró por la ventana para que se lo lleve el viento. Ya está, lo tenía que escribir para quitárselo de encima. Después de suspirar, se promete más confianza en sí misma. Observa cómo se aleja su escrito al mismo tiempo que sonríe. Como siempre, sonríe. A todo. De reojo mira la rosa que está en su botella, sobre el escritorio, una ola de felicidad la invade y vuelve a sonreír. 

Cuando yo la miro en el reflejo hasta parecemos la misma persona. No la veo siempre, sólo en las mañanas, cuando se levanta para lavarse la cara y los dientes. O antes de salir, cuando se arregla.  Y me sonríe. 


viernes, 6 de marzo de 2015

Miradas I

Volviendo a casa después de la escuela me di cuenta que no había traído los auriculares y me puse de mal humor, encima, me quedé sin batería y también había olvidado el cargador. Caminé las primeras dos cuadras, mirando el suelo y pensando que era una tonta y que no podría soportar caminar diez cuadras más sin escuchar música, o chatear con mis amigos en el grupo, o ver que están haciendo, mandarme audios o simplemente twittear que olvidé los auriculares y así empieza mi día de mierda. Tenía ganas de teletransportarme a mi habitación, tirarme en la cama con el celu cargando y ponerme a escuchar música desde la compu; sin embargo, por primera vez en tanto tiempo, el ruido de la calle me distrajo. No me acordaba cuando fue la última vez que le presté tanta atención a los autos y a la gente como lo estaba haciendo ahora. Hasta los pájaros... ¡¡Pájaros cantando había!! Me parecía raro no tener nada entre las manos y tambien me costó dejar de “retarme” todo el tiempo por no haber cargado el celu ni haber traido los auriculares, pero después de observar con detenimiento todo lo que veía, olvidé ese pensamiento. Cruzando el puente vi algo que quise fotografiar para subirlo a face y llenarme de “Me gusta”, pero sólo pude guardarme la imagen en la mente, había una pareja de viejitos sentados cerca del río y el señor le estaba regalando una rosa a su mujer. Una foto para que todos la vean hubiera sido fantástico, pero... ¿De qué serviría? Si aparte buscás en GOOGLE, ‘viejito regalándole una flor a su mujer’ y salen millones de resultados.

Ahora caminaba por el cordón de la vereda, silbando por lo bajo y tratando de hacer equilibrio, como hacía cuando era más chica y mi mamá me llevaba al jardín. Me acordé que una vez vimos un globo aerostático y quede fascinada con ellos, y se me ocurrió mirar para arriba, el cielo parecía la foto del fondo de pantalla de la computadora que mi papá tiene en la oficina. Parecía de mentira, o con photoshop, pero no, era real, lo estaba viendo. Y bajando la vista hacia los edificios, vi una mujer colgando ropa en el balcón, otro de dos pisos más arriba que la miraba, un panzón fumando mientras leía el diario y en otro de los edificios vi un grupo de chicos que estaban sentados en una mesita y tomaban mate, riéndose, charlando, mirando a veces hacia abajo, donde estaba yo. ¡Y me dieron unas ganas de juntarme así con mis amigas! Eso..! ¡Podría organizar una juntada!
En el parque, o en mi casa, y decirles que traigan jugo para hacer tereré, y tirarles la idea de que sea sin celulares, ni nada, porque la verdad que...

-Uh flaca, disculpá, ¿Estás bien?

Me chocó un pibe. Venía escribiendo en el celular y enganchado a los auriculares, encima tenía una capucha que le tapaba la mitad de la cara. Lo vi venir, pero como me embobé pensando lo de la juntada con las chicas no me di cuenta que se acercaba. Me preguntó si estaba bien. Era lindo. Nos cruzamos las miradas una vez y sentí una cosa que me recorrió todo el cuerpo en dos segundos. Le dije que sí y me olvidé de todo. Pensé en que este podría ser el comienzo de una historia con final feliz como las típicas, pero el pibe hizo una sonrisa a medias, volvió a enchufarse los auriculares y siguió caminando, mientras escribía. Me quedé... totalmente desconcertada, pero eso me hizo pensar un toque...


Todo lo que vi hoy me pareció maravilloso. Sentí que era la primera vez que caminaba a casa, porque lo que había visto, nunca pareció existir. Y quería que esas doce cuadras fueran interminables, hasta me había encariñado de un perrito. Cuando llegué al fin, le conté a mi hermana lo que me había pasado y la invité a tomar mates a la plaza, con la condición de no llevar celulares ni nada de eso. Y creo que fue la mejor tarde de todas, terminamos las dos jugando en las hamacas como niñitas y riéndonos de nuestras caras anaranjadas con el reflejo del sol que se escondía entre las montañas al atardecer. 

jueves, 12 de febrero de 2015

Sólo pasajeros


Tomar decisiones en la vida implica dejar ir ciertas cosas para darle lugar a otras. Hoy veía fotos de lugares a los que fui y personas con las que compartí momentos únicos y divertidos y me invadió un sentimiento que si bien no era nostalgia, intentaba serlo. Y me gusta sí, pensar, que esas personas estuvieron en esos momentos lindos y que fui feliz como se dieron las cosas, y que si ahora no están, no es porque sean unos colgados o porque se hayan borrado, sino porque simplemente eran pasajeros y nada más. A veces (me voy a ir por las ramas con este comentario) pienso que el uso de las tecnologías de comunicación no sirven y van en contra de la ley de la vida, de la naturaleza, más allá de que no sirven para hablarse cara a cara, sino que uno busca encontrarse con el otro a través de una red. Buscás atar a esa persona a tu vida, a volverla a ver por tu medio o por el suyo, no dejás que fluya.. y es difícil, pero así debería ser. Miles de veces me encontré con "pasajeros" como los llamo yo, en no sé, en recitales, en el cine, en un colectivo, en vacaciones, o fiestas. Son esas personas que por un momento sentís que se entienden y que pueden llegar a ser grandes amigos, o pareja, o lo que fuere... Y después se van. Y no le pedís ni el número, ni nada, porque sabes que simplemente si tiene que formar parte de tu vida, en algún momento va a volver a aparecer, te vas a volver a cruzar. Y no hace falta forzar nada, simplemente pasa. Es difícil ahora decir esto y dejar de usar whatsapp o twitter, por ejemplo. Porque claro, ya estamos con una idea en la cabeza, pero la verdad que me siento bien de poder ver las cosas de otra manera hoy y saber de esto. Ya no va a ser lo mismo para mi conocer a alguien que dejar que alguien me conozca. Y que pase si tiene que ser. 
En fin, dije que me iba a ir por las ramas y lo hice. Así que, volviendo al tema de tomar decisiones y las cosas que dejo ir para que vengan otras. 
Hoy afirmo, después de haber pasado momentos hermosos y haberlos compartido con gente copada (sin importar que hoy no formen parte de mi vida), que estoy feliz de poder tomar una decisión que me permita soltar todo eso, para darle lugar a lo nuevo... Porque se que esos lugares a los que fui se van, para dejar espacios grandes a los lugares más lindos que están esperando que yo vaya por ellos. Con gente que sin saberlo, quizás también me espera. 
Gracias. Gracias a la vida que tengo y a los que me rodean. A los que están cerca y a los que no. Esto es simplemente una reflexión, no es que me vaya a mudar al extranjero ni a casarme (?. Típico "filosofar" a esta hora. Yo no lo llamaría así, pero lo comparto con ustedes porque me hizo bien darme cuenta de esto y quizás les hace bien a ustedes. Que facebook sirva para compartir lindos mensajes e ideales, ¿No? 

Gracias al Universo del que formo parte o como dice un ser especial, a Dios, al Señor, a la Energía, a la Divinidad. 


martes, 3 de febrero de 2015

Él, él y él.

Hoy pensaba tres cosas.
Que estoy demasiado ocupada mentalmente y eso no me trae ningún beneficio.

Es: 

1. Pienso mucho en él. En "él", el que me da la hora, pero no la intención de responderme con el mismo propósito. Propósito del cual, no hablamos sólo de "la hora".

2. También pienso en el otro él. Ese "él" que está ahí. Que me da la hora.. pero no la hora que le pido, me da otra. Me lo dice en un tono agradable y me contesta a tiempo, me responde mirándome a los ojos pero yo no me siento tan convencida. Su manera de contestarme me agrada, pero no me llena, ni me llega. 

3. Y por supuesto, en mi cabeza también aparece invisible pero vivo, el tercer "él". Este es un "él" especial, porque no es ni el 1 ni el 2. Claramente, es el 3. Es el "él" que todavía no llega, el que tiene características del 1 y del 2. Y más. Pero pienso tanto en el 1, que no dejo que el 2 me de la hora que quiera darme o bien, se da cuenta sólo que yo no le doy la hora que él espera que le de y en fin, enmarañado en sus pensamientos, se aleja de mí unos centímetros. Sólo algunos, porque para mi conciencia, yo SÉ que está ahí. PERO tampoco le doy al 3 el lugar de aparecer en mi vida si todos mis pensamientos van a ocupar el lugar del 1. 

Entonces, queda fuera el "él 1", por ser inalcanzable, por aceptar en mí que huyo por temor a su respuesta. 
También queda fuera el "él 2" que me parece que se aleja ofendido por estar y no ser bien tratado.
Y por último, el "él 3" ahí queda... flotando en el aire. Esperando que de mi puedan desalojarse todos los miedos y temores. Todas las fantasías y utopías absurdas. Y que al fin pueda poner los pies en la tierra. 

jueves, 11 de diciembre de 2014

Mi mayor miedo

Presa, aterrada y sola.
Tuve que enfrentarme  ala vida sin guardaespaldas.
Superarme a mi misma es algo que aun me cuesta.
Vivir de cada momento como si fuera el último y entender que hay energías que eligen destrozar los buenos momentos.
Yo no tengo la culpa.
Yo no estoy errada.
Yo no quiero esto.
Así decía, todo el tiempo. Día y noche escribía en un papelito que guardaba debajo de su almohada. Para que luego, le sirviera de machete en cada sueño que se encontraba con él. El ser superior del universo, quien le explicaba las leyes y ella no comprendía. Nada comprendía. Movía la cabeza negando y no se dejaba ver más allá que lo que sus ojos le alcanzaban a mostrar.
Era corta, de cerebro, de ideas, de pensamientos.
Se alejó tanto de la realidad que empezó a escribir en un cuaderno sus propias ideas. Sus propias leyes. Su propia creencia.
Nada ni nadie sabía de esto.
No la conocían por dentro.
Nadie la quería como creía hacerlo.
Escribió, escribió y escribió.
Jamás conoció el amor verdadera del que muchos hablan, pero supo entenderse y saberse viva de si misma. Amó según su creencia. Halló en la pérdida de lo material el único amor incandescente que le daba sentido a su estadía en este paso humano.
Ya no le temía a nada más que a dejarse llevar por las ideas sociológicas que regían su contexto diario. Ya no daba opiniones a cualquiera. Ya había aprendido lo suficiente.
Afuera, la gente empezó a llamarla la loca, como ella siempre había soñado.
Se acostaba en su espacio, lo que parecía ser una cama, y se dormía. Cerraba los ojos fuertemente y ya no veía a su universo. Sino que empezaba  a sentirse segura. Segura de ser quien soñaba ser, donde quería ser. Sin reglas, sin opiniones ajenas. Sin tantos apegos ni cursilerías. Se acostumbró a vivir una fantasía. Y así enloqueció.
Jamás molestó a alguien.
Dos veces, a los 17 y a los 18, quizo huir.. pero ese pensamiento de algo totalmente errado la llevó a construir su propio camino.

Hoy ella tiene 395 años.
Ya no existe como humana.
Ya no está entre nosotros.
Ya no se ve. Ahora es quien siempre quiso ser, lejos de ese error de convertirse en humana.
Ya no se ve, tal como su mayor sueño.
Ahora vive como siempre soñó: la mejor fantasía hecha real, la mejor manera de vivir la vida:


Con los ojos cerrados.
Era como si un demonio juguetón la atacara de vez en cuando, solo aquellas veces que se sentía aburrido y lo hacía para divertirse.
Se ve que logrando separarlas él se divertía.
Habían veces que estaban muy bien, las dos alegres. Ella estudiaba en su habitación y su hermana ordenaba  mientras escuchaba algo de música, en su mundo. después, ella preparaba la comida y la llamaba. Y así, de repente, le respondía a los gritos e insultándola por un montón de cosas, algunas sin sentido, o llamaba por teléfono a su madre para inventarle excusas que se convertían en daños para las tres. Cada vez eran más las situaciones en las que el pequeño demonio encubría estos lazos de amor en un humo espeso, oscuro y asfixiante.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Loca de...MENTE & desprolija

Se le salió el alambre del corpiño y por cada paso que da le raspa una lola.
Se olvidó el cepillo de dientes, tiene $100 en la billetera y no le da la cara para comprarse un par de chicles a $7. Tampoco quiere gastar su billete para llenarse de cambio.
Se iba  a poner una musculosa divina, pero estaba arrugada y ahora con la remera mangas cortas que encontró, se muere de calor.
Se ataca a sí misma por no encontrar su cuaderno de uso diario.
Duda de posibilidades, aún no decide qué hacer con su carrera universitaria, está ciegamente atada a un amor platónico del pasado, que vive en otro continente y mientras va llegando tarde se da cuenta que arrancó la venta de los abonos del Cosquín Rock y que no llega con lo que le queda del sueldo. Se acuerda de él, la canción de Guasones, esa noche única. <<¿Qué pasará cuando regrese? ¿Nos casaremos humanamente?>> piensa, claro, dentro de su utopía, al mismo tiempo que comprueba que sí, está loca.
El fuego del sol le quema las neuronas, en su trabajo se cortó la luz por lo que eso significó chau ventilador y aire acondicionado por el tiempo que sea hasta que tuvo que irse.
Va casi corriendo, al fin llega. En el bar, a tres cuadras y media, milagrosamente hay luz. Y aire acondicionado. Mira la hora: Siete minutos tarde. Siempre arrancan a las cuatro en punto, seguro ya hay gente arriba. Pregunta a un mozo y este le responde que aun no ha llegado nadie. Se sienta en una mesa y toma una foto con su teléfono a la servilleta y la mesa que tiene palabras escritas en distintas tipografías. Se mete en su propia cabeza:
<<ffffiummmmmmñññ...>> Es el ruido que hace al ingresar. Y su propia mente, se sienta imaginaria en un sillón también imaginario. Mira a su alrededor y busca desesperadamente entre unos cajones llenos de cosas archivadas, <<¿¡Cuándo fue la última vez que te usé, dónde, hace una semana!?>> se pregunta, mientras continua buscando su cuaderno con las últimas notas del cuento para el día de hoy.
Se pasan las dos horas finalmente y regresa a casa. Ya está decidida en dejar el taller.
Al llegar, se queda descalza y se viste con una ropa más cómoda, después se tira a descansar en su hamaca paraguaya colgada en la terraza y se imagina metiendo los pies en una piscina gigante, rodeada de gente con buena onda y sus canciones preferidas sonando de fondo. Se deja llevar, cierra los ojos y por un instante, ese momento se vuelve real.
-¿Qué haces!?
Se despierta de un salto. Le arde la cara y se limpia con el dorso de la mano la baba que le calló dormida por el cuello y la oreja.
-Ay nooo, jajajajajajajaja te babeasteeee! jajajajajajjajajaja- se ríe Matías, su hermano.
-Rajá de acá, pendejo. ¿Qué querés, no viste que estaba durmiendo?
-La mami te estaba llamando hace una hora. Dice que vayas a buscar todas tus cosas que dejaste desparramadas por el living.
<<Uff>> piensa, mientras va bajando. Antes pasa por el baño y se quiere matar cuando se mira al espejo. <<¿¡Cuánto tiempo me quedé dormida!?>>, se pregunta mientras llora al verse todo el rostro quemado por el sol.

-Hijaa...
-Qué ma.
-Vení, por favor llevate estas cosas tuyas, hace como una semana que están acá.
-Ya voooy...

Se maquilla como puede, para taparse lo rojo de sus mejillas y va desganada  a buscar sus cosas. Entre la ropa, una mochila, el cepillo del pelo, el de dientes, sus lentes de sol, una caja de chiclets, su agenda y unos papeles está, sí,...


El cuaderno. 


viernes, 14 de noviembre de 2014

#DiaSieteyOcho


#8 Una imagen, un diálogo.

-No me he equivocado cuando te dije que eres una adolescente.
-Ay, jaja, gracias... pero ¿Eso es un piropo o es un insulto?
-Tu belleza es un insulto para las demás mujeres.
-Iaaaahahaaaai!




#7 Una imagen, diálogo de luz.


-Ella está enamorada
-...pero no la conozco...! - dijo, asombrado.
-¡Oh no, sí la conoces!
-¿Desde cuando?
-Desde siempre
- ???
-En tus sueños.

La vida es una interminable repetición de una representación que no tendrá lugar.
(Amelie - Película)

lunes, 10 de noviembre de 2014

#DiaSeisDesafío Cadena de Amores

Últimamente parece que viajar en colectivo es una tarea pesada y más con este tiempo, que hacen unos calores insoportables.
Había estado estudiando la crisis económica hasta las 9. Me bañé, me cambié y me fui a la parada a tomarme el 24. Subí con los auriculares puestos, después de que pasaran unas chicas de 4to o 5to año del secundario. Me acordé de esa época y me dieron ganas de volver. Casi 5 años ya, que loco.
Pasaron todas y una se quedó quieta como dudando.
-Faltó pasar un boleto más.-dijo el chofer, molesto.
-Pero no tengo plata... ¿Qué hago?.-Respondió la chica. Le vi la cara de preocupación. Y sé lo feo que es que te pase eso y tener 16 años. El chofer le respondió que buscara  a alguien que le pague. Nadie se movió. Había mucha gente. Ninguno quiso ayudar.
-Acá tenés- Le dije, acercándole mi tarjeta.
-Ay, gracias!!

La gente me miró, seguro esperando a que yo le pidiera los $5.30, pero no lo hice. Me quedé pensando en que necesitaríamos más de estas acciones positivas para llevarnos mejor como ciudadanos. Dar sin recibir nada a cambio. Mientras pensaba, se subieron dos ancianos y había una niña que se paró a ofrecer su asiento y otro chico hizo lo mismo. Los señores se sentaron agradecidos y hubo un par de sonrisas que se compartieron gratuitamente en los alrededores.
Al rato, entre un grupo de personas que ascendió, pasó un viejito que no podía sentarse solo y tampoco pudo pagar el boleto. El chofer se molestó un poco pero la dejó pasar.
-Tome señor! -dijo una señora, y se acercó a pagarle el boleto.
Sonreí. Me emocioné de la buena onda de la gente.
Eso me sacó una sonrisa y estuve contenta el resto del día.

Cuando estaba llegando al fondo, para tocar el timbre y bajarme, frenamos en un semáforo donde habían unos pibes ofreciendo limpiar vidrios. Se acercó uno a la ventanilla cerca mío donde había una chica y le dijo:
-Sos hermosa mi vida, divina. Mirá, esto es para vos -dijo, acercándose al vidrio y dibujando con el trapo húmedo un corazón- llevatelo, es para vos-.



#DiaCincoYCuatroDesafio

#5 Mi espacio
Desorden. Sacar las cosas afuera, todo. Vacío interior. Limpiar, dejar fluir. Liberar, soltar, desechar. <<¿Y esto..?>>
"Quiero hacerlo, hoy me siento libre, hoy me siento decidida. Hace unos años dije que ya a los 16 estaba segura, pero pasó. Hoy es 13 de Marzo del 2013. Sí, soy yo la que escribe. Ahora me pregunto... ¿Dónde guardo esta carta a futuro para mí?"
<<¿¡Yo escribí eso hace un año exactamente!?. OMG.>>. Piensa mientras se agarra la cara de desesperación.
Poderes supernaturales a la hora de desear cosas con todas las fuerzas del planeta atraídas hacia mi. 
14 minutos para finalizar un día en el medio. 
La mitad. 
Intermedio.
Lo que no es A ni B. Ni es 1 ni 2. 
Ni arriba, ni abajo. Ahí: incómoda. Fuera de lugar. Ni en su pieza, ni en su cama, ni en su escritorio. 
Solo unos días y vuelve todo a su lugar.
A veces suele sentir rechazo a los cambios que la vida le propone.
Piensa mucho, se acuesta sobre sus pensamientos rosados y duerme.
Ahora que no tiene su espacio, se pasa las horas callada, caminando en silencio, merodeando su casa sin un lugar donde poder sentarse a ser ella misma. Se pone, extrañamente en su lugar y la entiende: realmente es muy necesario que todas las personas del mundo tengan SU lugar en donde vivan. 
Como el purgatorio del que tanto habló la iglesia por años. ¿Dónde está? Ni en un lugar, ni en otro, sin embargo, su esencia persiste. 


En dos días ya puede volver.


#4 Recuerdos: La música en la piel
Se hizo de noche y se nubló. Yo esperaba que lloviera pero el agua no llegó a tocarme y decidió quedarse allá arriba, con él. Llegamos casi sobre la hora, ya que por salir a las apuradas me olvidé las entradas en la biblioteca de la pieza. 
Poca gente, el espacio chico, pero lindo. Entraron los músicos que hacían el tributo, se presentaron y empezaron a tocar. Cerré los ojos y se me puso la piel de gallina. Sentía su presencia entre la gente. Era su voz, era él. Por un momento no supe que sucedía, fue como si algo me hubiera envuelto en un sueño extraño y pude sentir en la piel eso que nunca pude escuchar con los oídos en vivo, en su presencia.
-Refugiados... sobre el diván. Agitados por nuestras formas. Algo ocurrió, una extraña sensación,  un presentimiento. Tuve que dejar de hacer el amor en el momento. Fui en busca de un abrigo, encendí un cigarrillo y ahí lo vi: un misil en mi placard.
Lo escuchaba tan cerca de mí que no lograba distinguir si era un sueño o una realidad.
<<¡Por qué no te conocí antes, Gustavo!>>, me decía para mis adentros. 
A mi izquierda, los ojos de mi papá brillaban de emoción reflejando esa época de juventud plena que parecía infinita, en la que conoció a mi mamá y salían juntos a bailar a Keops.
En mí, la sensación viva e imaginaria de sentirlo tan presente, tan vivo en mi, tan externo a mi piel como interno musicalmente a través de mis oídos. 
Es la época que me tocó vivir.
Al menos nací para conocerte y una parte, aunque sea sólo un poco, de tu música, la llevo enlazada a recuerdos primordiales en mi paso por estos años. 
Otra  vez, Gracias, Cerati.

viernes, 7 de noviembre de 2014

#DiaTresYDosDesafio

#3

"Las ex de los amigos...

Tienen bigotes. Así  dicen que sigue la frase esa tan de mierda como el uso que uno le da a la muela de juicio. 

Mientras caminaba cansada, volviendo al trabajo y sin ninguna bolsa de ropa o pinturas para tela entre mis manos, con el sol pegandome en la cara...

No quiero estar acá. Quiero irme. Y en ese momento vi desaparecer los negocios del centro y pude ver el mar con claridad. Me dolía la cabeza y ese dolor se transformó en un sombrero playero gigante, bellísimo. que me cubría del sol. En mis manos tenía las ojotas y caminaba descalza con un bolso en los hombros llevando un libro, el celular, un toallón y mi cuaderno de "Cosas Pendientes". 

Cosa pendiente va a ser ese viaje, que no basta con hacerlo mentalmente. Llegué al semáforo que me parecía interminable y esperé a cruzar. 

Hoy quiero dormir y despertar en la  playa. ¿Es mucho pedir?

Y conocer gente que no diga que tengo bigotes por ser la ex dee....

Amén.

#2

Es especial. Es especial y lindo porque el resto puede escuchar un mensaje que tal vez quisiera gritar en un sueño pero me quedo muda. Entonces me acerco con un poco de nervios, le hablo de cerca y cuando siento rozar en mis labios su tejido esponjoso, me alejo unos centímetros, para que las ondas electromagnéticas puedan transmitir mejor mi voz. 

Junto a otros compañeros, estamos celebrando con una radio abierta y otras actividades simultáneas  el hecho de que la radio universitaria que nos da el espacio de práctica, vuelva al aire, del cual nace en sí misma y con ella las voces que la conducen.
Felices todos de volver a tener transmisor y a hacer uso de él!

La verdad estoy agradecida de ir por este camino.
El del arte, la literatura y la comunicación. Todo está relacionado, como en un sistema.
Como una pasión, de gritarle al mundo todo aquello que se me ocurra decir.
Y que sea mi mayor placer sentarme como un trabajo detrás de la cámara, con el micrófono y hablarles a todos los oyentes...








miércoles, 5 de noviembre de 2014

#DiaUnoDesafio Muela de juicio

El lado derecho de mi cara no responde y no es por estrés, ni porque esté malhumorada de un solo lado, ni por otra cosa extraña. Aunque pensándolo bien sí, es algo extraño que todavía continúe saliéndonos si no le damos uso. Porque sale, duele antes de salir, duele mientras sale y duele cuando termina de salir!!
Estaba trabajando y quizás la gente creería que estaba de mal humor, porque ni siquiera podía modular, pero no... estaba muriéndome por dentro del color que tenía!
H O R R I B L E

Una persona cercana  acaba de decirme que los niños que nacen en esta última generación, ya no las tienen, es decir, cuando cumplan diecisiete o veintiún años, no les van a salir.

Una forma evolutiva humana. ¿Cómo sabe la naturaleza, no?

La muela de juicio que sale al pedo y encima la extraen.
Encima el nombre, de por sí nació para ser  criticada, ¿O por qué 'de juicio'?

Desafío.

Nada. Nada interesante pasa ni por aquí, ni por allá, sin embargo espero ansiosa qué pasará. Sí, rima. Sentada en la silla movible de mi trabajo, con el sonidito incansable del estúpido gato chino que "atrae" fortuna y mi cabeza nula pensando en: *redoblantes* nada.
El lunes pensaba mucho en que he dejado de escribir. Y la verdad  es que no sé por qué. Ahora con el taller, tengo por semana una actividad para escribir y así y todo, me cuesta sentarme  a hacerlo. Es feo porque, yo jamás me "senté" a escribir, siempre me nació.
44 minutos nada másss de las seiss de la tarrdee... Me dice mi voz de locutora interna. Acaba de pasar hace un rato el amor de mi vida y por el cual me dan ganas de venir a trabajar.
...
...
...
No bueno, no es solo por él. Me gusta este trabajo. Y me gusta saber que cuando vengo con buena onda, la gente me sonríe.
Llegué pensando en que voy a proponerme un desafío:

EL DESAFÍO DE LOS 30 MARAVILLOSOS DÍAS

Wow. Así es. 30 días desafiándome a mi misma. Y bien, te preguntarás ¿De que se trata?
La cuestión de los 30 días lo vi en internet, en realidad yo la conocía por 21. La mayoría de las dietas alimentarias se hacen en esta cantidad de días porque científicamente se dice que es lo que el cerebro tarda en aprehender algo. Por ejemplo, si acostumbro a comer una fruta por día, durante 21 o 30 días, luego si no lo hago mi cuerpo me va a pedir esas vitaminas. Lo mismo pasa con la harina, si dejo de comer tntas cosas que contengan mucha harina por ese tiempo, luego mi cuerpo se acostumbrará y el organismo no va a necesitarla más. Sirve para todo. Acabo de encontrar uno que es 30 días dibujando. Me gustó. Voy a hacerlo también.
Eeeeen finnn... el que me acabo de proponer es el de escribir 1 post por día en relación a un tema. Sé que este Noviembre va a estar cargado de estudio, pero al menos unos 60 minutitos por día voy a hacerme para escribir. Tambien lo hago para agilizar mi escritura.
¿Este cuenta como Post 1? Mmm... No. Ya tengo pensado mi post 1.
Asi que los dejo y voy a empezar con el primero.
Que lo disfruten.

martes, 7 de octubre de 2014

Entre Celos y Alcohol, en un pub con rock.

Estábamos cerca de la barra, donde están siempre los “chicos con onda”. Este más que onda, tenía Rock. No lo había fichado pero ahora que estaba cerca, lo intenté. Estaba con un grupo de amigos todos gordos y con un aspecto norteño. Había un pelado de ojos claros que se le acercó a Martu y aproveché yo para hablarle a él. Tenía una chaqueta de cuero negra con dos rayas blancas alrededor de las mangas. Ese detalle y el de su pelo, despeinado, loco, me encantó. Sonaba Limp Bizkit mientras me acercaba  de a poco. Los pasos se hacían eternos porque no sabía si él me veía o no y lo que había tomado de alcohol ya me estaba haciendo efecto. Podía controlarme, no era demasiado fuerte.
-Hola. Me encanta tu campera- Dije. Sí me había visto, pero en lugar de acercarse también decidió verme llegar a él.
-Y a mí tu estilo. Los lentes, la camisa a cuadros... Y la sonrisa esa. Sabes combinar muy bien.
-Ah, gracias. Supongo.
Antes de hablar y decirnos cualquier cosa nos quedamos mirando unos segundos.
-¿Y esto? ¿Qué es?              
-Es un... Vení, vamos más allá que acá no se puede hablar. Hay mucha gente.
Nos corrimos unos pasos.
-Ahora sí. Es... una cosa rara. Todo el mundo me pregunta qué es. Primero miralo, es de un material que...-Y blah, blah, blah, me contó de su collar que le colgaba del cuello y parecía como un diente de marfil... Le dije que era parecido a Patricio Máximo Sardelli, cantante de Airbag.
-¿Y eso es bueno? –me dice, con cara de divino.
Y no sé qué pasó. Martu me pasó por el lado y me agarró de la mano. En menos de dos segundos estábamos en el baño.
-¡Eh! ¡Estaba con un chico!
-Si boludaa, te salvé no sé cómo! Era muy feo!
- ... (¿Eh?? ¿Feo? ¡Estaba re bueno!) Y el pelado?
-Nada... lo choqué sin querer.
-Ah bueno. ¿¡Y el fernét!?
-Ay amigui, me dejaste poquito...
Estaba segura que apenas lo compramos tomé dos tragos y ahí nos separamos, pero bueno, ya conseguiría otro. La quiero demasiado como para definir nuestra amistado por un trago... pero en este momento si la definiría si no encontraba al flaco ese que me dejó totalmente desconcertada.
Le faltaba la moto para completar su rock… It's fun to lose and to pretend, she's overboard self assured… Ohno I know, a dirty word. Nirvana.
(¿Cómo era..?) Trataba de traducir la frase en mi mente. (Es divertido perder y fingir...) Sí, creo que era así. Qué lástima no tener inglés en la facu. (Ella está extremadamente segura de sí misma) Lo encontré. Con su Gin Tonic en la mano derecha, hablando con sus amigos. Sexy. Mío. Esta noche es mío. (Oh no, ya sé, una palabra sucia)
Me hablaba de su banda de rock y yo parecía prestarle más atención a los movimientos de su boca que a lo que salía de ella. Música, cigarrillos, Cosquín Rock, Charly García, Cerati, Fernet no, Gin Tonic sí, edades no, rock si, el estudio, la facu, Nirvana,  Arctic monkeys, Octubre, Noviembre, Diciembre, Infancia, la vida, política, la plata, viajes, vida, muerte, amor, diversión y... besos anónimos.
Para variar hablamos de muchas cosas que están dispersas por mi mundo y que parecían estar en el suyo también. Inclusive los besos anónimos. De hecho me mostró algunos y me gustaron.
En su mano derecha tenía un anillo que era difícil no verlo. Tenía la letra L .
-¿L? ¿Leo?
-No flaca.
-¿Me vas a decir cómo se llama tu banda?
-No. Primero lo primero. No hasta la segunda vez que te vea. Siempre es importante una segunda salida, sabés?
- (¿? ¿Qué onda con este tipo? ¿Se tragó una serie yankee de Primera Cita antes de venir?) Mmh.. Puede ser.-
En eso apareció una gorda con cara de unos treinta y pico muy, muy vividos, mucha droga, mucha mierda la mina. Se sentó al lado de él, le agarró la cara y le dio un beso cerca de la oreja.
-Eh, que te pasa?
-Ay flaca perdón, pero este pibe es mío. ¿No le dijiste nada?
-¿Qué? – Mi expresión era más de asco que de asombro.
-No, no, andá, andá.
La mina se fue. Me dijo que se conocen ‘de siempre’, de acá del pub. Me preguntó ‘¿Y en qué estábamos?’ como para zafar y yo... se la dejé pasar.
-Ibas a decirme tu nombre. –Ni loca decía nada de la cita y eso.
-Leonarrrdo. ¿Sabés qué flaca? Me aburrís. –Y se levantó y se fue para otro lado.
No, no, no, no. Esto no está pasando. ¿Qué? ¿Se fue? ¿En serio se fue y me dejó colgada?. Me quedé mirando unos segundos para cualquier lado así como perdida y sí. Se había ido. Una bronca intensa pero desconocida y desubicada también, me salió por la boca y los ojos, y todas las puteadas hacia él fueron a parar a sus amigos.
-Flaca, yo te dije que era gay.- Me dijo el pelado de ojos claros.
-¿Gay? No era gay. Lo demsotró.
-Gay, puto. Es así. Un boludo. Tenés 16 años.
-No creo que Gay y puto sean sinónimos flaco, te equivocás.
-No te das cuenta de nada, tenés 16 años. Yo te dije. 16 años.
Báh, pelotudos. Busqué a mi amiga, ya me quería ir, pero tenía más bronca como para encontrar al pibe y matarlo. Nunca nadie me había dicho que era aburrida. Y mucho menos dejarme así de colgada. Y con ganas. No, no, no. Qué vergüenza. Nadie vio nada, pero qué vergüenza para mí, loco. Esto no podía terminar así.
Y creo que si no ponían ese tema no iba a volver a buscar a mis amigas. Y después uno de Los Redondos. Y después Soda Stereo. Y pasamos como una hora bailando, riéndonos de la gente, de la vida y de lo que no había que reírse. Encontramos a dos amigas más  en la barra y nos quedamos ahí.
En sus caras veo eltemor, ya no hay fábulas, en la ciudad de la furia... me veras caer... cantábamos a los gritos todos juntos. Juntamos plata para una birra y fui hasta la barra a pedirle una a... Naa, es joda esto. ¿Es joda? No podía creer lo que veía. Otra vez mi cara expresaba más asco que asombro.

-¿Así que te aburro?
Dejó de acariciarle la no-cintura a la casi cuarentona o muy hecha bosta treintañera fea, desagradable y poca estrecha mina que había ido antes  a querer hacerse la interesante cuando estábamos juntos y me miró, haciendo una sonrisa extremadamente falsa, mientras la otra se reía a carcajadas que parecían pedos de monstruo.
Se acercó a no sé qué, porque tiempo no le di. Directamente le pegué una cachetada que lo dejó seco en el aire, en la posición en la que estaba.
-¡Tarado! (y  se vino la segundita) ¿Era verdad entonces? (la tercera)
Y para colmo, empecé a escuchar... En esta sucia ciudad no hay que seguir ni parar,  ciudad de locos corazones...
Se rió, mirándome, como si le hubiera gustado. Mientras los pedos nauseabundos del monstruo seguían saliendo de la boca de la viejarda haciendo el mayor ruido posible.
-No entiendo de qué te reís –y ahí fue la cuarta, que ahora escrito parece mucho, pero fue bastante poco en el momento. Y un poco en cámara lenta también.
Se acercó el patovica y me dijo: flaca, no seas boluda, pará o te vamos a tener que sacar.
-Sísí, ya termino. –Y ahí fue la última. La quinta y la mejor. Di media vuelta, compré la cerveza y me volví con Marta que me esperaba para bailar Ella debe estar tan linda, que estaba sonando. El dj nos debe querer mucho.