Entradas

Estados de Facebook - 11/12/14

Hoy lo ví entre tanta gente. Lo ví y me miró, pero no era él. No lo ví en realidad porque de tantas caras parecidas... No era. No era. No era él. -Y? -¿Y, qué? -Contame, qué aprendiste hoy. -Encontré el origen de mi mayor miedo. -Eh..!! Pero es buenísima esa!! -... -¿No estas contenta? -Lo encontré. ¿Y? ¿Y ahora? ¿Qué me queda? ¿Vivir? ¿Evitar? ¿Huir? ¿Esperar? ¿Callar? ¿Sufrir? ¿Resistir? ¿Ser parte? ¿Encerrarme? ¿Gritar sin ser escuchada? Me aburrí y no salgo de la idea. Me aburrí de la vida.

Cuareneterna

Te extraño con locura. La mañana está fresquita y el sol calentito. Respiro despacio y cuando cierro los ojos te siento en un abrazo cálido y tierno. Si me concentro, hasta puedo sentir mi nariz en tu cuello y cómo ese perfume que siempre llevas puesto entra por mis orificios nasales y viaja dejando un poco de aroma en cada recóndito espacio de mi ser. Entonces sonrío, porque así te llevo conmigo aunque estés lejos. 'Lejos' y qué locura pensarlo así, cuando estamos a sólo unos pocos kilómetros de distancia y dentro de la misma ciudad. 

Espera perenne

A Lilian se le hacía tarde. Religiosamente, cada día a las 20 tenía el mismo compromiso.  - Mamá...- intentó en vano Lucrecia, con un tono que marcaba un cansancio infinito.  - Hija, Richard me espera para cenar. Nos vemos mañana.  Lucrecia siguió a su madre con una mirada colmada de preocupación mientras se alejaba hacia la puerta y escuchaba el motor de su vehículo partiendo.  Lilian se pasó dos semáforos en rojo para llegar a tiempo.  Cuando llegó, un aroma a chocolate y almendras, el postre favorito de su marido, le invadió el alma, y la dirigió al comedor, donde todo estaba servido como ella misma lo había preparado horas antes. Encendió unas velas aromáticas. -Richard...  Pero Richard nunca llegaba. Y Lilian se quedaba triste esperándolo, aunque la tristeza le duraba poco. Más tarde se iría a dormir y al día siguiente de manera religiosa volvería a preparar la mesa, la cena y el mismo postre favorito de almendras y choco...

Al medio.

Iba y volvía con su ex. Y yo estaba ahí. Justo en el medio. Como un " garche " fijo. Sin embargo eso no parecía ocurrir en nuestras largas horas de erotismo sumo.  Esa sensación desorbitada se desvanecía... Cuando recostados en su cama, lejos de nuestras ropas, perfumados de pasión y placer y con mi cabeza recostada en su pecho, el me acariciaba suavemente y en ese roce de piel con piel, fundía en mi oído aquellas palabras que de tan despacio que sonaban al salir de su boca retumbaban en mi cabeza por horas, días y eternas semanas. -Te quiero-. ¿Te quiero para mí o te quiero porque sí? Con el tiempo pude entender de qué manera me quería. Y en los momentos en que nada en mi cabeza quedaba, cuando estar lejos de él me permitía pensar en todo -sin esperanzas- ese todo, me hacia sentirme nada.

Pensamientos (2019)

No sé por qué no soy la misma de antes. Ya sé, "las personas crecen" y todo, todo cambia. Pero ese pensamiento que yo tenía, iba más allá de ser un pensamiento, era como una esencia. Mi propia esencia. Todo eso soñaba yo.  Esa esencia parecía eterna, perenne, inherente a mi alma e innata de mi ser. Porque yo, desde chiquita que volaba. Fantaseaba, me divertía creando. Y creyendo. Y tuve la mejor infancia. Para afuera, y para adentro. Imaginaba todo, siempre. Me imaginaba chiquitita del tamaño de una hormiga y me metía entre los cajones, las camas, la ropa, las plantas. Escribía, dibujaba, cantaba.  Y ya no soy la misma que era antes, pienso que fue desde que terminé el colegio. Porque hasta ese momento nunca había trabajado y nadie me pagaba por nada, por lo que no estaba mes por mes contando dinero o lo que sea. Entonces no existía un "límite" para mi.  Entonces ahora que me veo limitada, siento que no soy yo. Aun así vivo, aun así sueño. Aun así escribo, y ...

Release

Duele la verdad cuando está ahí al frente tuyo y es difícil modificarla. Duele darse cuenta que quizás, por más que quieras, nada vuelve a ser lo mismo. Duele sentir que ni forzando las cosas van a salir igual. Duele el amor. Sí, a veces duele. Y otra vez... la vida me insiste en algo que creí que ya lo había aprendido << qué ilusa >> "Soltá flaca, soltá". SI SUELTO VA A DOLER MENOS?? Al menos ya conozco la verdad. Antes la desconocía y dudaba de todo, hasta de mi misma. Pero ahora ya está la verdad ahí como esperando algo.. lo que queda es darle a la situación la libertad de que todo siga como tenga que seguir.

Filo.

Imagen
Cuando alguien muere nace una nueva canción.  Si alguien que apreciabas se va, no te preocupes. Una vez entendí que la muerte es música. Es transformación. Es vida. Si alguien que estaba cerca ya no está físicamente, cerrá los ojos y traé de todos los recuerdos, esos que te hacen vibrar de emoción. No los bajones, los tristes, o los que te hacían enojar... sino de esos que te hacían cagar de risa, soltar una carcajada o una mirada cómplice, un abrazo. Y ahí, como si tuvieras puesto unos auriculares que te aíslan de todo, dejate fluir, dejate sentir. Agradecé esa oportunidad de revivirlo en tu presente. Que esa persona está, como la música, en todos lados... Porque al fin y al cabo, ¿Dónde está la música del alma en una canción sin recuerdos? ¿De qué sirve un tema sin que se te ponga la piel de gallina de recordar esos tiempos? Esa persona hoy es una canción. Cantala a los gritos, bajo la lluvia, brindando, riendo, tarareando. Y llorá si queres. Llorá y que no te importe ...